Podología infantil

Un factor clave para el correcto desarrollo de los más pequeños

pies-niños Podología infantil

La podología infantil es una especialidad muy destacada en nuestro centro. Un seguimiento de la evolución de la pisada de los niños/as es importante para detectar cualquier patología a tiempo y solucionar de raíz el problema:

  • Analizamos la estructura
  • Analizamos la alineación de cadera rodilla y tobillo del niño/a
  • Su movilidad articular
  • Su calidad muscular
  • Su elasticidad…

Se valida mediante el patrón de marcha sobre una plataforma de presiones que nos permite observar toda la secuencia de apoyo del paso y detectar en qué momento y en qué lugar se produce el desequilibrio mecánico.

El estudio biomecánico es esencial para decidir si el niño/a necesita o no tratamiento. En caso de que así fuera, el tratamiento que ofrecemos es un tratamiento global, multidisciplinar, basado en plantillas personalizadas, diseñadas con materiales innovadores adaptados al pesomovilidad y deporte del niño/a, pero complementado con fisioterapia infantil,  programa de estiramientos  musculares, recolocación postural, así como consejos básicos para el calzado, plan de entrenamiento, si es necesario.

Consideramos la podología infantil no solo una solución a doloressobrecargaslesiones… sino una pieza esencial para el correcto crecimiento y desarrollo del cuerpo del niño/a.

Una plantilla infantil, que busque la estimulación, mediante elementos flexibles, no lesivos consigue reinformar el patrón de equilibrio del niño/a y hace que su biomecánica sea más económica.

No es habitual que un niño/a tenga dolor, de pies o piernas, al igual que al andar se canse, ni tampoco que se canse con su actividad deportiva escolar. Si el cuerpo de un niño/a no soporta la actividad física normal a su edad, se queja de dolor o cansancio, probablemente es que algo falla mecánicamente hablando y dicho esfuerzo supone demasiado desgaste para su organismo.

Esta es nuestra filosofía; la podología infantil debe ayudar al cuerpo a desarrollarse con normalidad, facilitar al niño/a la forma de corregirse, y debe protegerle de deformaciones o consecuencias para la edad adulta, convirtiendo su cuerpo en una estructura mecánicamente económica, sin gastos ni desgastes innecesarios.